GTD: Cómo Capturar y Vencer a las Interrupciones | @jmbolivar

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GTD: Cómo Capturar y Vencer a las Interrupciones | @jmbolivar

Las interrupciones son objetivamente un problema porque chocan frontalmente con nuestra capacidad de concentración o, dicho de otro modo, dificultan de forma considerable la correcta gestión de la atención.

Son pocas las organizaciones que no están profundamente afectadas por la interruptitis de la que habla David Allen, prima hermana de la reunionitis, otra enfermedad productiva tan letal como la anterior.

Uno de los motivos por el que las interrupciones nos sientan tan mal es porque carecemos de una herramienta adecuada para gestionarlas. Además, estamos obsesionados con la urgencia, y en menor medida también con la importancia, que no dejan de ser criterios subjetivos y volátiles.

Sin embargo, vencer a las interrupciones es muy sencillo.

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concéntrate y evita las distracciones

Si tu trabajo requiere concentración o estás estudiando quizás te puedan interesar algunos truquillos que desde un tiempo a esta parte estoy aplicando en mi día a día.

Yo suelo perder la concentración con mucha facilidad, lo que me cabrea enormemente, porque las “cosas” con las que estoy se me eternizan. Gran parte de mi trabajo consiste en analizar y estudiar información que, en la mayoría de los casos, está recopilada en varios documentos, lo que me obliga a trabajar con 2 ó 3 a la vez. Si cuando estoy enfrascado en un estudio me distraigo, es muy fácil que me pierda y al final tenga que volver a empezar, o que pierda un tiempo precioso en retomar el asunto por donde iba.

Pero además de mi trabajo profesional, también estudio. Y me pasa lo mismo. Me pongo a estudiar, una distracción y eah!… a volver a empezar!!. Y no hay nada que me fruste más que terminar una sesión de estudio y ver que no he avanzado apenas. Si encima los exámenes están ya cerca, el estrés, los nervios, o como lo quieras llamar, me causa más presión, lo que me hace cabrearme aún más cuando noto que no estoy avanzando.

Pero hay un truco para evitar esto. Un truco que a mí me ayuda a concentrarme y que descubrí (gracias a Berto Pena) hace poco menos de un año: la Técnica Pomodoro. Claro está, que para aprovechar de verdad los beneficios de esta técnica, lo ideal sería que primero tengas la mente como el agua, para así poder trabajar en la Zona. Y es que cuando se trabaja con información (y estudiar es ésto) no conozco nada mejor que aplicar el método GTD, del que suelo hablar en este blog (pero GTD no se implanta de la noche a la mañana).

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