a veces me gustaría ser @perezreverte

Imagen obtenida de http://fotosdetiempospasados.blogspot.com

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Que os den morcilla

Así terminaba la carta de dimisión en RTVE de Arturo Pérez Reverte en el año 1994. Qué libertad y desahogo debe sentirse al pronunciar estas palabras, al terminar así una conversación o, mejor aún, una relación. ¡Qué os den morcilla! Buufff, ¡qué alivio!!

Pero supongo que los tiempos que corren no están para mandar a muchos a que les den morcilla. Es tiempo de “tragar”. Y hay quien se aprovecha de ello. Al fragor de la crisis se aprovechará para suprimir derechos (¿consolidados?… ¡anda ya!!), para tensar la cuerda más. Y, por supuesto, siempre por el mismo lado.

Da igual que te estés esforzando por ser más productivo, que se esté haciendo más trabajo con menos recursos humanos… Habrá quien intente sacar provecho de la crisis para pedir más aún. Habrá quien aproveche para ponerse una medalla ante “la galería”, llenándose la boca diciendo que la no autorización de horas extraordinarias supone un ahorro considerable (¡y lo aplaudo!), claro que sin mencionar que lo que significa en realidad es que se dejan de pagar las horas trabajadas fuera de la jornada ordinaria (habrá gili-profesionales que no habrán dejado de apagar fuegos… ¡David, gilipollas, para eso están los bomberos!), y que se precariza el empleo con soluciones muy cuestionables (¡no me tires de la lenguaaa…!).

Da igual que la primera medida adoptada haya sido recortar tu retribución, la fuente de ingresos de tu familia. Da igual. Aún se puede pedir más. Hace falta ahorrar. Y hay que buscar debajo de las piedras. ¡Uy!, Jefe, aquí hay una: la formación. ¿Quién ha dicho que la formación sirve para mejorar? ¿Quién ha dicho que en tiempo de crisis se debe apostar por la formación para salir reforzados de ella? ¿Quién ha dicho que la formación de los empleados aporta algo a la empresa? ¡Anda ya! La formación para lo único que sirve es para que los empleados se escaqueen de su puesto. Esto es lo que ha debido pensar algún “lumbreras”. Cuanto más difícil se ponga el acceso a la formación, mejor. Así habrá menos gente que se escaquee. Y, por supuesto, así se “permitirá que los cursos sean más aprovechados y lo reciban quienes verdaderamente tengan interés en recibirlos”. ¡Claro, Jefe! Si es que la formación para lo que sirve es para los concursos esos que hay en la Administración. Por lo demás, ¡no sirve pa’ná!! ¿Qué beneficio saca la empresa con que sus empleados se formen en las cuestiones que la propia empresa determina? ¡Ninguno, Jefe, ninguno! Los cursos de formación no sirven pa´ná. Si los quitamos, mejor aún… Nos ahorramos hasta tener que pagar al profesorado. ¡Ah, no!! Cucha, que se reciben subvenciones para la formación… No, no, no… Mejor vamos a dejarla que hay que cumplir el expediente.

¡Otra piedra, Jefe!! He encontrado otra!! Vamos a cerrar en Navidad, así ahorramos en electricidad, limpieza, mantenimiento y demás servicios externalizados. ¡Ostias! Pero los empleados no tienen tantas vacaciones… ¡Pues que recuperen el tiempo que vamos a cerrar! Pero, Jefe, les estamos apretando pagándoles menos y no les pagamos las horas de más… ¡Da iguaaal!, la crisis nos fuerza… Así tenemos doble ahorro: por un lado, lo que dejamos de consumir y de pagar a las empresas subcontratadas, y por otro conseguimos que los empleados trabajen fuera de horario cuando nos convenga, y sin pagar una sola hora extra. Jefe, ¡eres un monstruo!

Da igual que haya un güevo de alternativas para meter #otratijera. Da igual. Mejor seguimos tensando la cuerda por el mismo lado.

¡Cómo me gustaría ser como Pérez Reverte!

2 pensamientos en “a veces me gustaría ser @perezreverte

  1. Sabes que te admiro, y hoy al desayunarnos tu artículo en el blog precedido por un gran titular que nos has enviado por correo, el grado de admiración ha subido otro peldaño más.
    No hace falta que te diga que tienes un increíble ingenio para la redacción de textos como el que degustamos hoy – ya lo he hecho muchas veces-, pero es que te has “superao”. Ese punto “cachondo” (en el sentido cómico, no en el otro…) y ese descaro nos hace reirnos un poco de nuestra propia desgracia, situación que has dibujado perfectamente con tus comentarios.
    También quería agradecerte que has tenido los “güebs” que a otros nos faltan para decir las cosas como pensamos y que suscribo en su totalidad. Obviamente, al momento de enterarme de la existencia de este blog tuyo, he corrido a suscribirme para no perderme ninguna de tus noticias o comentarios que cuando tengas ganas y tiempo suscribas.

    Nada más, sólo comentar que la Universidad no se merece ni tu grado de dedicación y de implicación ni el de muchos compañeros que destinan mucho tiempo de su vida a engrandecer la labor de los funkzionatas.

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    • Don José, sabes que la admiración es mutua. Me agrada que te haya gustado pasar por aquí, y espero verte de visita en más ocasiones, aunque no esperes muchos post como este… normalmente sobre lo que escribo es una mezcla de mis intereses: gestión pública (sobre todo, open government), productividad y universidad 2.0.
      Pero bueno, ya lo irás viendo, ¿verdad? 😉

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